Desde la UEFA se enfatizó que la confianza en la gestión de Infantino no ha sido restaurada y que las condiciones para levantar el boicot “todavía no se han cumplido”.
En un comunicado enviado a un medio internacional, el organismo europeo recordó que sus demandas no solo incluían la cancelación definitiva de la iniciativa, sino también la garantía de que un proyecto similar “nunca volverá a estar en discusión”.
Sin embargo, el aspecto más contundente del comunicado fue otro. Aunque reiteró que las condiciones para levantar la medida no se han cumplido, la UEFA afirmó haber perdido la confianza en Gianni Infantino, postura que se mantiene a pesar de las disculpas del presidente de la FIFA. “La UEFA dejó absolutamente claro en su declaración del sábado que ha perdido la confianza en la presidencia de Gianni Infantino. Esa posición se mantiene”, indicó la entidad liderada por Aleksander Čeferin.
La FIFA intentó reducir la tensión a través de un comunicado distribuido tras la reunión de emergencia en Rabat, donde afirmó que Infantino contaba con el “pleno apoyo” de los miembros del Consejo y del Comité de Dirección. No obstante, la respuesta desde Europa fue rápida y contundente. “El anuncio de ayer de que algunas personas empleadas por el presidente de la FIFA (y cuyas carreras dependen de su favor) están de acuerdo con él no cambia nada”, replicó la UEFA.
Además, se informó que varios dirigentes influyentes dentro de la FIFA no asistieron a la reunión en Marruecos, incluyendo a Jill Ellis, responsable del fútbol, Arsène Wenger, director de Desarrollo Global, Sarai Bareman, máxima autoridad del fútbol femenino, y Kevin Lamour, director de Operaciones.
Este conflicto genera incertidumbre sobre la participación de selecciones europeas en futuros torneos organizados por la FIFA. El primer evento que podría verse afectado es el Mundial Sub-20 femenino que se llevará a cabo el próximo mes en Polonia, donde Inglaterra es uno de los equipos clasificados.









