Wong es economista sénior en la División de Análisis y Estrategia Regional del Departamento de Oriente Medio y Asia Central del FMI. No es su primer acercamiento a Argentina, ya que ha sido la economista responsable del caso en ediciones anteriores. Sus áreas de interés incluyen la desigualdad, el mercado laboral y las decisiones en los hogares.
Recientemente, Wong ocupaba un cargo en el Banco Interamericano de Desarrollo, donde colaboró con Rodrigo Valdés, actual director del departamento de Finanzas Públicas del FMI. Valdés fue señalado por el presidente Javier Milei en julio de 2024, quien afirmó que existió una complicidad del ex jefe de la misión Argentina del FMI con el gobierno previo. Tras estas acusaciones, Valdés dejó de atender el caso argentino y posteriormente fue trasladado a su actual puesto.
Aunque Argentina será su primer gran desafío en la región, Wong ya había ejercido como jefa de la misión en Honduras. Su papel será crítico para el inicio de la tercera revisión del programa firmado en abril del año pasado, que comenzará el 31 de julio y evaluará las metas establecidas hasta junio de este año.
Aunque la visita oficial se presentó como un indicativo del cercano vínculo entre el FMI y Argentina, se produjo en un contexto donde se reportó el primer déficit del gobierno en tiempo. Datos recientes indican que en el primer semestre el superávit fiscal llegó a $6,3 billones, aunque resultado inferior al acuerdo de $573.974 millones para junio de 2026. Esta desviación ocurrió a pesar de que el FMI había flexibilizado anteriormente la meta, disminuyéndola en $1,6 billones.
Pese a esta situación, Georgieva valoró la disciplina fiscal demostrada por el gobierno en su conferencia, subrayando la transición de déficits constantes hacia la consolidación del superávit. La revisión que se iniciará permitirá un desembolso de 636 derechos especiales de giro, equivalentes a casi u$s 1000 millones.
El contexto fiscal ha presentado desafíos en relación a la caída de la recaudación. Por ello, en la segunda revisión se modificó la meta para el año a 1,4% del PBI. Hasta la fecha, el gobierno ha cumplido cerca de la mitad de esta meta, lo que requerirá la obtención de $10 billones adicionales antes de fin de año para cumplir con los compromisos, los cuales serán revisados en enero de 2027.
En contraste, la acumulación de reservas resulta ser el principal activo que puede exhibir el gobierno. Las compras realizadas por el Banco Central superan los u$s 13.000 millones, logrando cumplir la meta de u$s 10.000 millones seis meses antes de la revisión acordada. Se anticipa que el proceso de revisión iniciará en breve, aunque se estima que tomará al menos dos meses para alcanzar la aprobación tanto a nivel del personal técnico como del directorio, lo cual habilitará el desembolso.









