El delantero, que participa en su sexto Mundial al igual que Lionel Messi, tuvo una actuación poco destacada en Houston. Su participación en el juego fue mínima, remató en tres ocasiones sin lograr acertar al arco y no logró conectarse con los creadores de juego del equipo, como Bruno Fernandes, Vitinha o Joao Neves.
Mientras que otras estrellas brillaron en el inicio de la Copa del Mundo —Kylian Mbappé y Harry Kane anotaron dos goles cada uno, y Messi firmó un triplete con Argentina—, Ronaldo volvió a quedar sin festejos. El máximo goleador histórico de Portugal acumula diez partidos y 33 remates sin convertir en torneos internacionales importantes, ya sean Mundiales o Eurocopas, desde aquel penal anotado frente a Ghana en Qatar 2022.
“Nos ha faltado poco. Esto es fútbol, Portugal podría haber ganado, pero también podría haber perdido”, analizó el exjugador del Real Madrid tras el empate.
Las críticas provienen no solo de los medios o los hinchas. El mediocampista congoleño Ngal’ayel Mukau también se pronunció sobre la situación del astro portugués. “Ya no es el mismo jugador de antes y ahora es mayor. A su edad ya no puede esforzarse como antes, aunque le tengo un enorme respeto”, sostuvo.
A pesar de las dudas, el seleccionador Roberto Martínez expresa total confianza en su capitán. De hecho, lo mantuvo en cancha durante los 90 minutos frente a RD Congo y lo respaldó de manera pública. “En un partido en el que necesitamos marcar, no tendría sentido sacar al máximo goleador de la historia. Su experiencia dentro del área es muy importante y además atrae a los defensores”, explicó el entrenador español, que semanas atrás había calificado a Ronaldo como un futbolista “insustituible”.
Sin embargo, la continuidad del delantero ha comenzado a generar debate en Portugal. Gonçalo Ramos emerge como una opción desde el banco y diversas voces piden una renovación en el ataque para fortalecer a una selección que busca competir por el título.
Con solo un punto en el Grupo K, Portugal todavía depende de sí mismo para avanzar, pero requiere una respuesta rápida. El partido contra Uzbekistán se presenta como la oportunidad perfecta para despejar dudas y para que Ronaldo vuelva a brillar en la cancha.
Mientras tanto, el propio jugador intentó proyectar calma a través de sus redes sociales. “No fue el inicio que queríamos, pero está muy lejos de haber terminado. Cabeza en alto, pensemos ya en el próximo partido”, escribió en Instagram ante más de 665 millones de seguidores.









