Para los operadores del mercado de divisas a nivel global, el incremento en los rendimientos de los bonos del gobierno japonés (JGB), que ha visto una tasa a 10 años pasar del 2% al 2,8%, está vinculado a los esfuerzos del BoJ desde 2024 para “normalizar” la política monetaria, otorgando así una mayor influencia a los mercados en la determinación de las tasas de interés a largo plazo. Las preocupaciones relacionadas con la situación fiscal y la inflación han sido factores relevantes en este contexto. Recientemente, además, ha habido episodios de volatilidad en los rendimientos de los JGB, lo que ha repercutido en otros mercados del G-10.
Por lo tanto, los inversores están observando con atención las subastas de JGB y el programa de recompra del BoJ. Según los analistas, no está claro si hay alguna presión política, ya sea interna o externa, que influya en el BoJ para facilitar movimientos más ordenados en los rendimientos de los JGB en el futuro. No obstante, señalan que una estabilización del mercado de bonos del gobierno japonés (JGB) podría contribuir a reducir la volatilidad del yen japonés. Durante un momento crítico, cuando la paridad dólar-yen llegó a 160 unidades por dólar, el gobierno japonés intervino en los mercados externos, desembolsando cerca de 12 billones de yenes (73.000 millones de dólares), una cifra que representa un récord mensual, con el fin de defender su moneda.









