Después de una pausa, el juicio oral por la tragedia del ARA San Juan reanudará sus actividades en los tribunales federales de Río Gallegos. Esta semana, el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, compuesto por Gabriel Reynaldi, Enrique Baronetto, Luis Giménez y Guillermo Quadrini, escuchará a cuatro expertos de la Armada Argentina en la etapa final de producción de pruebas del proceso. Los testimonios corresponde al capitán de navío Arturo Marfort, los contralmirantes Gustavo Trama y Alejandro Kenny, así como el capitán de navío Jorge Bergallo. Marfort, quien trabajó como experto técnico en el Consejo General de Guerra, elaboró un informe que detalla las posibles causas del hundimiento, la secuencia de eventos previos y el estado de alistamiento del submarino al momento de su partida. Por su parte, Trama, Kenny y Bergallo formaron parte de la Comisión Asesora del Ministerio de Defensa creada tras la tragedia, y compartirán sus evaluaciones técnicas sobre la documentación recopilada, las hipótesis estudiadas y las probabilidades asignadas a cada escenario. Las declaraciones de los expertos están programadas para el lunes y martes. El miércoles se llevará a cabo una ampliación de indagatoria, mientras que el jueves se celebrará una audiencia para familiares, en la que los allegados a las 44 víctimas podrán compartir sus reflexiones y demandas. Posteriormente, se procederá a los alegatos finales. En este cierre del proceso, la fiscalía presentará su exposición el 22 de junio, las querellas lo harán el 23, la defensa de Villamide el 24, y las defensas de los otros imputados comienzan en julio. Las réplicas están fijadas para el 25 de junio, las últimas palabras para el 8 de julio, con un veredicto aún pendiente. Recientemente se constató que siete meses antes del desastre, la Armada Argentina ya contaba con un diagnóstico técnico claro sobre diversas fallas del ARA San Juan. El 30 de abril de 2017, el Consejo Asesor del Arma Submarina se reunió en Mar del Plata para evaluar el estado de la flota y las limitaciones presupuestarias y técnicas que impactaban su sostenibilidad. En el acta de esa reunión, incorporada al expediente judicial, se mencionaron una serie de fallas y retrasos en el mantenimiento que afectaban directamente al submarino. Las averías incluyeron problemas en el sistema de refrigeración de agua de mar, pérdidas hidráulicas, filtraciones de aire, detectores de gases inoperativos, fallas en sensores, ruidos en la línea de eje y filtraciones entre un tanque de combustible y un tanque de baterías. El juicio investiga la responsabilidad penal de cuatro exoficiales de la Armada: el contralmirante Luis López Mazzeo, el excapitán de navío Claudio Villamide, el capitán de navío Héctor Alonso y el capitán de fragata Hugo Correa. Se les acusa de incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte, en concurso ideal. La acusación sostiene que, tras la avería reportada el 15 de noviembre de 2017, no se adoptaron las medidas de seguridad necesarias, como ordenar la navegación en la superficie ni convocar de inmediato a especialistas. El ARA San Juan zarpó de la Base Naval Mar del Plata el 25 de octubre de 2017 en una misión de patrullaje, y el 15 de noviembre sufrió una falla crítica. El submarino, con 44 tripulantes a bordo, desapareció y su casco fue hallado un año después a unos 907 metros de profundidad en el Atlántico Sur, donde se confirmó que había sufrido una implosión. El juicio comenzó el 6 de marzo de este año y se encuentra en su fase final con estas últimas audiencias.









