A excepción de dos conferencias dirigidas a inversores, tanto Caputo como Santiago Bausili, presidente del Banco Central, han mantenido un perfil bajo, evitando comentarios públicos y preguntas de la prensa. Así, han depositado su confianza en Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, quien será el encargado de comunicar cualquier medida de apoyo que tome la administración actual.
Aunque no lo expresan abiertamente, se anticipa que Bessent tendrá un rol más activo esta semana, no solo a través de comunicados o tuits, sino con un flujo esperado de dólares que podría ser sin precedentes.
El equipo argentino que estuvo en Estados Unidos incluyó al viceministro José Luis Daza, el secretario de Finanzas Pablo Quirno y Vladimir Werning, director del Banco Central. El exministro de Economía Nicolás Dujovne mantuvo un estrecho contacto con ellos, junto al consultor Alejandro Catterberg y Miguel Braun, exfuncionario en las gestiones de Mauricio Macri.
Durante conversaciones con numerosos ejecutivos interesados en la situación argentina, los funcionarios compartieron mensajes clave: “Subestiman la alianza con los Estados Unidos. Trump y Bessent están dispuestos a ir a fondo como nunca se vio antes. Lo que se viene es algo sin precedentes”, afirmaron.
A menudo, subrayaron que esto no debe interpretarse como una mera asistencia. “Es un apoyo total de Estados Unidos a Argentina porque ve que el país va en el camino correcto del superávit fiscal, la desregulación y una economía que quiere recibir inversiones privadas”, insistieron fuentes cercanas al equipo.
“Cuando Estados Unidos comenzó a intervenir en el mercado cambiario argentino, con la compra de pesos, los escépticos lo consideraron algo ‘puntual’ y circunstancial. Ahora se confirma que EE.UU. continuará con esa estrategia las veces que sea necesario”, indicaron desde el Ministerio de Economía.
Aunque aún no dan detalles, en la cartera económica tienen confianza en que habrá “sorpresas” procedentes del Norte, con relevancia local.
Bessent, en un tuit hace tres semanas, mencionó diversas acciones que el gobierno estadounidense podía tomar para respaldar la política económica argentina. “(Los escépticos) no pensaban que se activaría un swap. Y no solo está listo para ser implementado en dos semanas, sino que Bessent anunció un paquete de ayuda adicional de u$s 20.000 millones”, revelaron fuentes del entorno económico.
El equipo de Economía sigue de cerca las propuestas de Bessent. “El secretario del Tesoro delineó una amplia gama de herramientas para mantener la alianza con Argentina. Irán evaluando cómo se implementa cada una en el tiempo”, manifestaron.
Tras la compra de pesos, la siguiente medida en carpeta es el swap de u$s 20.000 millones, un proyecto que Bausili y Quirno perfeccionaron durante casi diez días, atendiendo a los requisitos legales y contables necesarios.
Existen otras iniciativas que Bessent mencionó como posibles, aún sin implementación oficial. Por ejemplo, la adquisición de deuda soberana argentina en dólares por parte del Tesoro y un crédito ‘stand by’ a través del Fondo de Estabilización Cambiaria, donde podría intervenir el FMI para redistribuir derechos especiales de giro hacia Argentina.
“Parece que (a Bessent) no lo toman en serio. Todo lo que dijo que está dispuesto a hacer se irá concretando. Ya compró pesos y el swap está en camino”, explicaron argentinos a inversores. “No vamos a adelantarnos, pero Bessent implementará todo lo disponible”. De estas afirmaciones se desprende que Economía anticipa la compra de deuda soberana por parte de EE.UU. y que la ayuda del Fondo de Estabilización está en la agenda.
“Se utilizarán todas las herramientas a disposición para hacer frente a los especuladores, incluidos aquellos que aspiran a desestabilizar los mercados argentinos por razones políticas”, subrayó Bessent.
El equipo económico considera que existe una interpretación errónea por parte del mercado financiero y medios sobre la situación actual. “Argentina nunca antes tuvo una alianza y respaldo tan significativo por parte de Estados Unidos. El presidente Donald Trump ve en Javier Milei a una figura excepcional, dispuesta a apoyar sin reservas”, comentan los funcionarios en conversaciones con inversores y analistas.
“Esto implica una relación geopolítica trascendental. Estados Unidos percibe en el presidente Milei la oportunidad de implementar una gran reforma económica -que ya se está concretando- estableciendo las bases para una relación fluida entre ambos países que trascienda más allá de un solo mandato, abarcando los próximos 20 a 30 años”, concluyen en Economía, respaldando sus afirmaciones con datos. Aseguran que EE.UU. apoyará al Gobierno argentino para que gane las próximas elecciones e imponga su modelo de desregulaciones, facilitando así la llegada de inversiones.








