La dirección del partido intentó enviar un mensaje de unidad ante la reorganización del peronismo que se manifiesta como oposición al gobierno de Javier Milei. Sin embargo, durante el encuentro emergieron cuestionamientos sobre el proceso de toma de decisiones dentro del PJ, así como un creciente deseo de incrementar la participación de los distintos sectores que lo componen.
Uno de los planteamientos más claros provino del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien participó virtualmente y subrayó la necesidad de “garantizar la apertura y la amplitud para que puedan participar todos los compañeros” en los procesos del partido. El mandatario hizo hincapié en las situaciones de Jujuy, Salta y Misiones, demandando que las decisiones internas se tomen “con ecuanimidad e imparcialidad.”
Durante su intervención, Quintela añadió: “Nosotros que hemos sufrido proscripciones, persecuciones, cárceles, torturas, desapariciones y muerte de compañeros, no podemos proscribir a compañeros.” En este sentido, defendió que las decisiones en las conducciones provinciales deben ser elegidas por el voto de los afiliados, no a través de intervenciones cerradas.
El gobernador también formuló críticas hacia la gestión centralizada del partido, cuestionando la designación de interventores desde Buenos Aires para administrar distritos en el norte argentino. Resaltó la necesidad de una perspectiva “verdaderamente federal” dentro del PJ, expresando que “nos gustaría que los interventores o normalizadores sean compañeras y compañeros del norte argentino,” considerando que líderes de la región podrían facilitar una mejor integración entre los sectores en provincias marcadas por conflictos internos.
La discusión sobre el federalismo y la legitimidad interna también se hizo presente desde San Luis. Sectores afines al exgobernador Alberto Rodríguez Saá presentaron en el Congreso partidario una demanda para convocar a elecciones nacionales y establecer una conducción colegiada transitoria hasta la realización de dichos comicios.
Desde el PJ de San Luis manifestaron su descontento por la ausencia de consensos internos, cuestionando a la actual dirección del partido, que está políticamente alineada con Cristina Kirchner. “Falta una conducción real. Faltan consensos hacia el interior. Reclamamos federalismo en la toma de decisiones,” expresaron los dirigentes de esa agrupación. Sin embargo, este planteamiento no fue considerado en el orden del día formal del Congreso.
Otro de los temas sensibles relacionados con las intervenciones judiciales sobre el PJ de Salta provocó tensiones adicionales.









