El tenista platense, actual número 25 del ranking y mejor argentino en el circuito, parecía camino a una victoria inevitable hasta el final del segundo set, pero no logró cerrar el partido. Tras llevarse el primer set en el tiebreak, en el segundo tuvo la oportunidad de ganar sirviendo 6-5, pero desaprovechó dos match points y perdió el desempate. Debido a la falta de luz en Hamburgo, el tercer set se disputó al día siguiente.
Esta mañana, Etcheverry mostró una notable superación ante la frustración inicial, rompiendo el saque de Paul y adelantándose 3-0. Sin embargo, el estadounidense demostró una gran determinación para recuperarse, especialmente cuando estaba 5-6 abajo, haciendo que el argentino desperdiciara cuatro match points más. El tercer tiebreak se perfilaba con el resultado ya decidido.
El final fue extraordinariamente tenso: Etcheverry comenzó con fuerza 3-0, pero Paul ganó cuatro puntos consecutivos y mostró una serenidad notable, especialmente ante la presión de perder una oportunidad de partido, y poco después tuvo que levantarse nuevamente ante el séptimo match point del argentino. El desenlace se acercó rápidamente, marcándose en 9-7, y la expresión de Tommy lo decía todo.
Esta derrota deja una sensación amarga para Etcheverry, quien había comenzado su participación en Hamburgo con gran autoridad y está atravesando uno de los mejores momentos de su carrera. Más allá del resultado, el duelo subrayó una asignatura pendiente: la gestión de los momentos críticos frente a rivales de élite.









