La operación, llevada a cabo días atrás, tenía como objetivo tratar una lesión en el manguito rotador que le causaba dolor constante y limitaciones en su movilidad. El equipo médico que lo atendió informó que la cirugía se realizó sin complicaciones y logró estabilizar la articulación afectada.
Posteriormente a la cirugía, los especialistas recomendaron un periodo inicial de rehabilitación de unas seis semanas, centrado en recuperar la movilidad, que será seguido de varios meses de fisioterapia.
La dolencia que motivó la intervención quirúrgica se produjo tras una caída a principios de año, mientras Bolsonaro se encontraba detenido en una dependencia de la Policía Federal. Desde entonces, la situación empeoró con molestias recurrentes, lo que llevó a su entorno a solicitar la cirugía, que fue autorizada por un magistrado del Supremo Tribunal Federal tras recibir informes médicos que respaldaban la intervención.
Tras su alta, el ex jefe de Estado regresó a su residencia, donde continuará su recuperación bajo supervisión médica. Uno de los profesionales involucrados en su atención confirmó que el paciente “ya dejó el hospital”, refiriéndose a su traslado a casa. En su domicilio, deberá seguir tanto las indicaciones médicas como las condiciones establecidas por la Justicia en el marco de su arresto domiciliario.
A sus 71 años, Bolsonaro se encuentra bajo ese régimen desde finales de marzo, cuando se le otorgó un permiso humanitario debido a su estado de salud. Anteriormente, había estado cerca de cuatro meses en prisión luego de ser condenado por su papel en un intento de alterar el orden institucional después de las elecciones de 2022.
La condena fue emitida en relación con su participación en un plan diseñado para obstaculizar la transición de poder tras su derrota frente al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. La pena total asciende a 27 años y tres meses, aunque su cumplimiento está parcialmente modificado por la autorización judicial que le permite permanecer en casa por razones médicas.
El historial médico del ex mandatario ha influido notablemente en las decisiones judiciales recientes. En los últimos años, Bolsonaro ha sido sometido a múltiples cirugías, muchas de ellas relacionadas con las secuelas de una agresión sufrida durante su campaña electoral de 2018, cuando fue apuñalado en el abdomen. Estas intervenciones se suman a otros procedimientos relacionados con complicaciones posteriores.
Mientras tanto, el panorama político en Brasil continúa transformándose en medio de la situación judicial y médica del ex presidente.









