Estas proyecciones forman parte de las conclusiones expuestas en un panel que incluyó la participación del presidente de Banco Galicia, Gastón Bourdieu; el CEO de Adecoagro, Mariano Bosch, y el presidente de Cargill Argentina, Fernando García Cozzi, durante la jornada “El negocio de alimentar” en la Exposición Rural de Palermo.
Los líderes del sector coincidieron en que las reformas implementadas por el gobierno de Javier Milei benefician la producción, pero manifestaron que es esencial “restablecer la confianza” y consolidar ese cambio más allá del actual período presidencial.
“Nosotros tuvimos diez defaults y cuatro o cinco confiscaciones de depósitos: eso explica por qué Uruguay tiene 73 puntos de riesgo país y nosotros todavía 400”, ejemplificó Bourdieu, aludiendo a la falta de confianza de los inversores. Esta inestabilidad también impacta en el sistema financiero local y en la capacidad de ofrecer créditos a la producción.
El presidente de Banco Galicia mencionó un estudio reciente de la Fundación Producir Conservando que subraya el potencial de aumentar la producción dentro de la próxima década, generando así un ingreso adicional de divisas de 25.000 millones de dólares si se logran reducir los impuestos y se mejora la infraestructura.
Bosch destacó que Argentina posee ventajas comparativas significativas para la producción agroindustrial, aunque subrayó la necesidad de contar con reglas claras y un entorno estable. Confirmó que el país ofrece condiciones favorables en términos de sustentabilidad, afirmando: “La capacidad de fijación de carbono en todas las actividades agroindustriales se puede multiplicar por cinco”. Además, enfatizó que hay grandes oportunidades de generación de valor en todos los sectores: “El potencial es gigantesco”.
Identificando específicamente a la lechería como uno de los sectores con mayor posibilidad de expansión, Bosch recordó que la producción de leche se ha mantenido constante por casi 30 años, desde que se alcanzaron los 11.000 millones de litros en 1998. Pese a que las condiciones para el aumento de la producción están presentes, advirtió sobre cuellos de botella en el eslabón industrial. “En esta primavera se producirá un millón más de litros que el año pasado y no hay capacidad industrial para procesarla”, alertó, haciendo referencia a la crisis que enfrentan empresas lecheras como SanCor y Verónica.
Por su parte, García Cozzi subrayó el impacto negativo de las retenciones, las cuales definió como un impuesto a la exportación. “Necesitamos reglas de juego que incentiven la producción”, enfatizó, añadiendo que no es posible considerar un aumento en la producción con la existencia de este tipo de impuestos. También lamentó la inestabilidad en el marco normativo en las últimas décadas, lo que ha afectado la previsibilidad de las inversiones en el sector agro: “Un productor planificaba su cosecha en octubre y en marzo se encontraba con que le aumentaban los impuestos a la exportación”. Resaltó que el bienestar del productor es fundamental para el éxito del sistema.
A pesar de estas dificultades, García Cozzi mencionó que recientemente se anunciaron inversiones por un total de 1.000 millones de dólares por parte de dos empresas competidoras del sector oleaginoso, pero subrayó que se requieren señales de compromiso a largo plazo para aumentar la producción.
Los empresarios también coincidieron en la importancia de mejorar la infraestructura en rutas y ferrocarriles. “Los que salimos a la ruta sabemos que tenemos que ir cada vez más despacio”, comentó Bosch. Bourdieu, por su parte, sugirió adoptar modelos como el de Australia, que fomentan la participación del sector privado mediante financiamiento a largo plazo. García Cozzi agregó que una mejora en el transporte ferroviario de cargas facilitaría el aumento de la producción en áreas remotas de los puertos.
En cuanto a las políticas necesarias para el sector, Bosch destacó la importancia de la ley de semillas, que protege la propiedad intelectual en el desarrollo de variedades, así como la ley de tierras, que eliminaría restricciones para inversores extranjeros.
Bourdieu también recordó que, contrariamente a lo que se suele pensar, el agro es un importante generador de empleo. “En la Fundación Producir Conservando hicimos un estudio hace más de 20 años que indicaba que el campo ocupaba al 36% de la mano de obra del sector privado, y recientemente en Estados Unidos una investigación similar constató que era del 30%”, detalló.









