Rosatti, quien fue uno de los primeros postulantes en defender su pliego entre los 130 enviados al Senado por el Gobierno desde marzo, generó expectativa en su presentación. A pesar de un intento de impugnación relacionado con la supuesta discrecionalidad de su elección, este no prosperó, y su defensa fue sólida.
En la Comisión de Acuerdos, presidida por el senador libertario Juan Carlos Pagotto, Rosatti abogó por su nombramiento en el Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe, a pesar de que sus calificaciones en pruebas técnicas sobre antecedentes y méritos no fueron de las mejores. Desde el entorno de su padre se aclaró que el presidente de la Corte no participó en el voto que eligió al santafesino, quien fue seleccionado por unanimidad por 19 consejeros. Es importante señalar que el titular del máximo tribunal también preside el Consejo de la Magistratura, el organismo encargado de elegir a jueces y fiscales.
Durante la audiencia, el senador Martín Soria cuestionó a Rosatti sobre su postura respecto a la reforma impulsada por los ministros de la Corte, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, para el proceso de selección. El candidato afirmó: “La propuesta de la Corte está dentro de sus facultades, pero no es la única; hay más de una decena de proyectos para modificar el sistema de concurso y reducir la discrecionalidad”.
Rosatti también matizó la noción de discrecionalidad en la selección al señalar que, aunque muchos postulantes presentan examen, “a las instancias finales llegan los mejores”. Añadió que “si hay mayor o menor discrecionalidad, eso es parte del Consejo de la Magistratura”.
Cabe destacar que la Corte ya ha emitido una Acordada que establece cambios significativos en el proceso de selección de candidatos a magistrados por parte del Consejo de la Magistratura. El objetivo de esta nueva normativa es reducir los márgenes de discrecionalidad y “garantizar que el mérito y la idoneidad sean el vector determinante de la selección de magistrados”, conforme a lo expuesto por la Corte, con las firmas de los ministros Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.
Como se ha reportado, el nuevo reglamento prioriza “el rendimiento académico de excelencia y el mérito real” y establece “reglas más claras y previsibles” para la realización de entrevistas personales.









