Por su parte, Newell’s enfrenta problemas tanto en la recolección de puntos como en la calidad de su juego. Kudelka reconoció las limitaciones en la conformación de un plantel que parece más inclinado a evitar el descenso que a competir por un lugar en torneos internacionales. La llegada de Giannetti no mejoró la defensa y los delanteros Mazzantti y Cóccaro encontraron dificultades para marcar la diferencia. Sin embargo, sabían que podían hacer daño a un Boca que mostró vulnerabilidades con pocas llegadas. Así, el equipo rosarino logró convertir dos de sus tres oportunidades.
Rodolfo Arruabarrena, al asumir como director técnico de Boca, tomó decisiones drásticas y rápidas, pero rendimientos dispares lo llevaron a recalcular su planteo. Esto puede deberse a un calendario congestionado que exigió cambios o simplemente a que los niveles de juego no se alinearon. Un director técnico intenta mantener una base para instaurar un estilo y generar entendimiento entre los jugadores, pero también necesita resultados.
Si bien Nicolás Figal no supo capitalizar su oportunidad, Dylan Gorosito sí lo hizo. Tras actuaciones discretas ante Riestra y O’Higgins, en Rosario Di Lollo volvió a ser el titular en la defensa central y Gorosito se consolidó en el lateral derecho. Con un buen historial en selecciones juveniles, el defensor ha demostrado personalidad y soltura en sus apariciones como titular. Este domingo no fue la excepción.
Apenas dos minutos después del comienzo, el número 24 generó la primera llegada de Boca: tras combinar con Ascacíbar, asistió a Merentiel mediante un centro rasante, pero el arquero Reinatti impidió el gol en un mano a mano. Merentiel, quien ocupa el rol de “9” por la ausencia de Bareiro y la reciente recuperación de Milton Giménez, suma presión al ataque ante la dificultad de la dirigencia para encontrar un refuerzo en su posición. Gorosito también fue fundamental en la jugada que culminó en el gol de Ascacíbar.
Otra decisión táctica de Arruabarrena fue centralizar a Tomás Aranda. Si bien el enganche jugaba más sobre la izquierda con Ubeda, en este encuentro lo hizo más por el centro. Ahora portando el número 10, Aranda debe manejarse en espacios reducidos, un desafío que asumió con valentía. Boca se presentó en Rosario con un esquema 4-1-4-1, donde Gorosito, Di Lollo, Costa y Blanco defendían; Paredes como eje y, adelante, Leonel Flores, Aranda, Ascacíbar y Villa, con Merentiel en la delantera.
Merentiel erró una clara llegada a los 18 minutos, un cabezazo que impactó en el travesaño tras un centro de Flores. Sin embargo, Boca encontró el camino correcto: un magnífico cabezazo de Ascacíbar tras un centro de Villa desde la izquierda inauguró el marcador. La capacidad del volante para llegar al área rival como un centrodelantero, una característica que adquirió durante su carrera, fue determinante.
Antes de finalizar la primera parte, se generó una controversia: tras un córner, un cabezazo de Giannetti chocó con Di Lollo, pero ni el árbitro ni el VAR consideraron la mano como intencional. La posición del brazo de Di Lollo no amplió su volumen, ya que esta estaba allí en el momento del impacto.
Boca, sin embargo, salió desconcentrado en el segundo tiempo y repitió el error de permitir un gol de un lateral. Newell’s jugó la pelota rápido, sorprendiendo a la defensa del Xeneize, que no se percató de que el balón estaba en manos de Villa. Escobar realizó el lateral, y Cóccaro dejó atrás a Paredes para marcar el 1-1 con una definición cruzada.
El equipo rosarino levantó el ímpetu rápidamente y en diez minutos pasó a ganar el encuentro: Luca Regiardo anotó un golazo al ángulo luego de una parecida jugada con Thomás Ríos. Aunque el resultado dictaba un cambio en el marcador, Newell’s también mejoró su juego, destacándose el atrevimiento de Guch en el drible y el accionar de Thomas Ríos en el sector izquierdo, además del liderazgo del capitán Regiardo en la batalla por el medio campo, anteriormente dominado por Boca.
Arruabarrena, ajeno a la edad de sus jugadores al armar su equipo, sustituyó a Merentiel por Milton Giménez y apoyó a Flores y Aranda en el campo, a pesar del bajo rendimiento del 10 hasta ese momento. Luego, ingresaron Lozano por Gorosito y Velasco por Villa. El colombiano, desde su regreso, no ha vuelto a encontrar su nivel. La destacada actuación de Flores y Gorosito valida las decisiones del director técnico.
Aunque Aranda había estado ausente hasta ese momento, aportó una asistencia con su zurda a Velasco, quien anotó el 2-2 a diez minutos del final. La jugada comenzó con un saque largo de Montero y un nuevo desequilibrio generado por Flores. Aranda, con un potente remate al palo, y Milton Giménez, con un cabezazo luego de un envío de Velasco, estuvieron a un paso de llevar a Boca a una nueva ventaja. Flores también tuvo otra oportunidad en el descuento, su remate cruzado se fue cerca del arco.
“ No pasa por la confianza. No nos pueden hacer un gol de lateral. Si te hacen un gol de lateral, es que algo no hiciste bien”, manifestó Riquelme tras la difícil clasificación en Chile. Boca ha vuelto a experimentar este problema en Rosario; aunque hizo más méritos para llevarse los tres puntos, estuvo cerca de perder. ¿Se trata de una cuestión de mentalidad? ¿Es falta de confianza?, como expresa el director técnico; ¿es un tema de funcionalidad, como sugiere Riquelme? Mientras el conjunto sigue lidiando con estas preguntas internas, la ciclotimia parece ser su senda habitual, lo que complica sus chances de consolidar victorias.









