Después de una destacada actuación con goleadas de 4-1 frente a Paraguay y 2-0 sobre Australia, a pesar de una derrota por 3-2 ante Turquía, Estados Unidos volvió a mostrarse firme al vencer a Bosnia, incluso con un jugador menos. En la próxima instancia, se medirá contra Bélgica, que protagonizó una destacada remontada ante Senegal, buscando avanzar a cuartos de final.
Al finalizar el encuentro, el árbitro brasileño Raphael Claus hizo sonar el silbato y el plantel estadounidense estalló en un grito de júbilo, celebrando con abrazos de satisfacción. Pochettino, en su rol de director técnico de la selección, se mostró emocionado y las lágrimas brotaron al ritmo de “Take me home, country roads”.
Balogun abrió el marcador antes del descanso, aunque fue expulsado a los veinte minutos del segundo tiempo. No obstante, Estados Unidos mantuvo el control del partido y amplió la diferencia con un preciso tiro libre ejecutado por Tillman cerca del final. La selección anfitriona del Mundial 2026, junto a México y Canadá, logró su clasificación a los octavos, una hazaña que Pochettino celebró con profunda emoción.
El entrenador argentino, que comenzó su carrera en el Espanyol, logró rápidamente llamar la atención por su estilo de juego intenso y ofensivo. Después de dirigir al Southampton, alcanzó su mayor prestigio en el Tottenham, donde llevó al equipo a la final de la UEFA Champions League 2018-2019. Su paso por Paris Saint-Germain y Chelsea consolidó su reputación como uno de los entrenadores argentinos más reconocidos en el fútbol europeo.
Posteriormente, Pochettino asumió el cargo de entrenador de la selección estadounidense con el propósito de liderar el proyecto hacia el Mundial 2026, donde Estados Unidos será uno de los países anfitriones. Su arrival generó grandes expectativas, gracias a su vasta experiencia en la élite del fútbol y su misión de potenciar a una generación de futbolistas que aspiran a mejorar su desempeño en la copa del mundo que se celebra en casa.









