Este descenso sitúa el nivel de empleo formal en el sector privado un 3,4% por debajo de lo registrado en noviembre de 2023, previo al cambio de gobierno, lo que significa una reducción acumulada de 216.643 empleos.
La disminución del empleo se extendió por todo el territorio, con dieciséis jurisdicciones mostrando caídas mensuales, mientras que solo cinco experimentaron un incremento y tres se mantuvieron estables. La Rioja lideró el listado de los distritos con el peor desempeño en marzo, con una contracción del 2,7%. A continuación, Catamarca y Santiago del Estero, ambas con descensos del 1,6%. Tierra del Fuego reportó una reducción del 1%, mientras que Corrientes, Misiones y Formosa sufrieron retrocesos del 0,7%. Más atrás, Chaco, Jujuy y La Pampa registraron caídas del 0,5%.
A la inversa, cinco provincias destacaron por lograr un crecimiento en el empleo privado formal: Neuquén, con un incremento del 0,9%, seguida por San Juan y Tucumán, que crecieron un 0,3% cada una. Río Negro y San Luis completaron la lista con aumentos del 0,1%.
La tendencia negativa también se refleja en el ámbito sectorial, donde la industria manufacturera fue la más afectada, perdiendo 5.043 puestos, lo que representa una disminución mensual del 0,4%. La intermediación financiera mostró la mayor contracción relativa con una baja del 0,5% y la eliminación de 764 empleos. Otras áreas que experimentaron descensos incluyen el transporte y servicios conexos (-0,3%), el comercio (-0,2%), y electricidad, gas y agua (-0,1%).
En contraste, solo cuatro actividades registraron crecimiento. En línea con el modelo extractivista, la explotación de minas y canteras lideró el incremento con un avance del 0,5%, generando 434 nuevos empleos. También incrementaron el empleo el sector agropecuario (+0,3% y 871 puestos), la pesca (+0,3%) y los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler (+0,1% y 530 empleos).
Comparando estos resultados con noviembre de 2023, la situación se presenta aún más complicada, ya que el empleo privado formal acumula una caída del 3,4% a nivel nacional. Solo dos provincias han conseguido superar los niveles de empleo anteriores al cambio de gobierno: Neuquén, con un crecimiento acumulado del 6,6% (9.501 empleos más), y Río Negro, con un aumento del 3% (3.294 puestos adicionales). San Juan, por su parte, se mantienen prácticamente en el mismo nivel.
En contraste, el resto del país sigue experimentando caídas. Las mayores reducciones acumuladas se registran en Santa Cruz (-16,1%), Tierra del Fuego (-14,4%) y Formosa (-12,2%). Además, Catamarca (-11,2%), La Rioja (-10,5%) y Misiones (-10,1%) también muestran pérdidas significativas.
En términos sectoriales, la construcción se posiciona como la actividad más perjudicada desde noviembre de 2023, con una caída acumulada del 13,6%. Le siguen la explotación de minas y canteras (-8,5%) y la industria manufacturera (-6,5%). De los catorce sectores analizados, doce aún presentan niveles de empleo inferiores a los que existían antes del cambio de gobierno, con la pesca y el agro como excepciones, mostrando incrementos del 18% y del 3%, respectivamente.









