La audiencia comenzó con preguntas de la Unidad de Información Financiera, liderada por Mariano Galpern. En ese marco, Fariña empezó a ofrecer detalles sobre la relación entre la obra pública y los pagos.
Dentro del proceso judicial conocido como Cuadernos, un caso relacionado es el denominado “Camarita”, que investiga la cartelización en la Cámara de la Construcción. Al respecto, Fariña explicó: “Había cartelización en el marco de la Cámara de la Construcción, algo que pasaba con Lázaro Báez en Santa Cruz”, tras ser consultado por Galpern.
A pedido de mayor información, añadió: “Entre los empresarios de la Cámara de la Construcción elegían con qué obra quedarse y quién ganaba en la próxima. Hay una cantidad de obras que se distribuían entre un grupo de empresas. Lázaro (Báez) estaba relegado de ese sistema”.
Cuando se le preguntó por qué el ex socio comercial de Cristina Kirchner no formaba parte de este esquema y no necesitaba pagar coimas para obtener contratos, Fariña explicó: “Las empresas de Lázaro tenían una particularidad de celeridad para cobrar, en relación a otras obras y otras empresas”. Báez, íntimo amigo de Néstor Kirchner, contaba con un circuito de pagos que, según Fariña, estaba relacionado con “certificados de obras para rutas que no se hacían, así como con la capacidad de certificación y financiera de Austral” que superaba los límites legales.
Fariña también reveló que Báez expresaba “su molestia porque él solo podía licitar en tres provincias: Santa Cruz, Chubut y Chaco”, añadiendo que este escenario se debió a “el mandato” resultante de “la relación de Báez con Néstor Kirchner. Por eso se lo excluyó de la Cámara de la Construcción”.
No obstante, especificó que “era José López, según dijo Lázaro Báez, con quien negociaba la celeridad para el pago de obras” y reiteró: “Báez tenía que ir a ver al señor López para que le salieran los pagos y le pongan plata”.
A raíz de una consulta del abogado José Manuel Ubeira, Fariña aportó más información: “No fue en una ocasión, sino en varias. Lázaro Báez fue a verlo a López para que destrabe la plata de las obras”, destacando que los pagos “se hacían mediante transferencias o cheques.”









