“¿Sabés quién me lo hizo firmar? El Chiqui Tapia lo hizo firmar”, señaló Berlanga durante una conversación en el programa Vélez a Fondo. El presidente de Vélez recordó que la situación se dio mientras Escobar aún formaba parte de las selecciones juveniles argentinas y estaba a punto de participar en el Mundial Sub 17.
Berlanga indicó que Tapia convocó al plantel juvenil y les transmitió un mensaje sobre la importancia de formalizar sus contratos con las instituciones que los han formado. No obstante, el dirigente también reveló que el presidente de la AFA tuvo una charla directa con Escobar. “Le dijo: ‘A vos en particular ahora, si no firmás, agarrá el bolso y andate, no vas al Mundial’”, aseguró.
La afirmación, presentada por el presidente de Vélez, ilustra la influencia de la gestión desde la cúprula del fútbol argentino en un momento crítico para el club de Liniers, que se encontraba en la necesidad de retener a una de sus más esperadas promesas. Finalmente, Escobar firmó su contrato profesional hasta finales de 2027, y poco tiempo después comenzó a destacar como una de las grandes esperanzas de la cantera de Vélez.
Berlanga también profundizó en este episodio y mencionó que Tapia hizo hincapié en el resto del equipo. “Les dijo: ‘Yo entiendo, quieren un poco más, pero el primer contrato hay que firmarlo porque ustedes están acá gracias a los clubes’”, rememoró.
El dirigente subrayó que, sin la intervención de Tapia, el acuerdo habría sido complicado. “Y lo hizo firmar él; si no, no lo firmaban. No sé si por el chico, si era por el padre, por la madre, por que el perro lo aconsejó o por el representante”, sostuvo.
La historia adquiere mayor relevancia dada la situación actual de Escobar. Con solo un partido en la primera división de Vélez, el defensor ha sido convocado por Scaloni para la gira previa al Mundial, una decisión que demuestra la confianza en su potencial dentro de la estructura de la selección argentina.
Berlanga también habló sobre los retos que enfrentan los clubes para proteger a los jóvenes talentos del interés de equipos del extranjero. Detalló que la cláusula de rescisión de Escobar ronda los 12 millones de dólares y enfatizó la creciente dificultad para asegurar contratos prolongados con jugadores tan jóvenes. “Todo el mundo, todos los intermediarios te preguntan por él. Después, cuando nosotros les damos el número, por ahí dejan de preguntar”, comentó acerca del interés que ya suscita el lateral izquierdo.
En la misma conversación, el presidente de Vélez abordó otro de los temas preocupantes para la institución: la caída en la asistencia de aficionados al estadio José Amalfitani. En una reflexión amplia sobre la economía del club, dijo que la mayoría de los encuentros se disputan con resultados negativos y señaló la baja venta de abonos.
“Es un problema que no lo puedo solucionar, no le puedo poner un revólver a la cabeza a un hincha para que venga a la cancha o pague un abono”, manifestó. A continuación, enumeró algunas de las razones que suelen aducirse para justificar la ausencia de espectadores. “Hace frío, hace calor, llueve”, ironizó.
A pesar de sus críticas, Berlanga conectó la situación con la realidad financiera del fútbol argentino y afirmó que Vélez ha multiplicado sus ingresos comerciales en los últimos años. Además, defendió las decisiones tomadas por la gestión del club para mantener el equilibrio financiero.
Sin embargo, ninguna de sus declaraciones tuvo el impacto de la historia sobre Escobar. Justo en el momento en que el juvenil comienza a dar sus primeros pasos en la máxima categoría y recibe el apoyo de Scaloni, el presidente de Vélez dejó al descubierto un episodio que revela hasta qué punto la competencia por las grandes promesas del fútbol argentino comienza mucho antes de su debut profesional.









