El barco, que navega hacia el mayor puerto europeo, cuenta con 27 ocupantes, entre ellos 25 miembros de la tripulación y dos funcionarios neerlandeses del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Países Bajos (RIVM), quienes supervisan la situación sanitaria durante este trayecto.
Se espera que el buque arribe entre las 10 y las 12 horas locales del lunes (5 y 7 horas en Argentina), aunque la hora exacta podría variar según la velocidad de navegación y el proceso de autorización para accesar al muelle, especificó un portavoz de la Autoridad Portuaria.
En Róterdam, se han montado 23 cabinas temporales para albergar a la tripulación internacional. Las autoridades aún deben decidir si estos permanecerán allí durante las seis semanas de cuarentena obligatoria o si algunos podrán regresar a sus países de origen.
El servicio de salud pública (GGD) realizará pruebas a los tripulantes y al personal de salud al desembarcar, antes de que se les permita abandonar el barco y cumplir con la cuarentena necesaria.
Entre las personas que permanecen a bordo, cuatro son neerlandeses que pueden cumplir la cuarentena en sus hogares, mientras que los otros 23 son tripulantes de países extranjeros: 17 filipinos, 4 ucranianos, un ruso y un polaco.
Al concluir el aislamiento preventivo de la tripulación, comenzarán las labores de limpieza y desinfección del barco.
Estas acciones se llevarán a cabo en un área conocida como Europoort, y contarán con la participación del GGD, el RIVM, la región de seguridad de Róterdam y la compañía Oceanwide Expeditions, operadora del crucero.
La situación alrededor del Hondius ha sido objeto de vigilancia internacional desde que se detectó el brote de hantavirus durante su travesía, que partió el 1° de abril desde Argentina, en dirección a la Antártida y el Atlántico Sur.
Antes de arribar a Róterdam, más de un centenar de pasajeros de 23 nacionalidades desembarcaron en la isla de Tenerife, desde donde fueron trasladados en avión a sus países.
Canadá anunció el domingo que uno de los cuatro ciudadanos canadienses que regresaron de un crucero afectado dio positivo por el virus. La Agencia de Salud Pública de Canadá confirmó el resultado, un día después de que una autoridad de salud pública de Columbia Británica mencionara que se había presentado un “posible positivo”, pero que se requerían más pruebas.









