Situado a cinco kilómetros de la ruta provincial 4, que conecta Posadas con Alem, y accessible a través de un camino de tierra que solía ser complicado, Almafuerte fue durante años un sitio muy apartado del resto de la provincia. Sin embargo, en tiempos recientes, su suerte ha dado un giro, y ahora la prosperidad y el crecimiento son palpables en este encantador lugar de calles adoquinadas, rodeado de abundante vegetación y coloridas flores y frutos.
La altitud que previamente dificultó su acceso se ha convertido en una ventaja crucial para el cultivo de frutas tropicales, cuya demanda en el mercado sigue creciendo. Entre ellas se encuentran el mamón calimosa, el maracuyá, la palta hass y la pitaya (conocida como fruta del dragón). También se producen bananas, ciruelas, duraznos y uvas.
“Acá tenemos la primera uva del año a nivel país, y eso nos da mejores mercados”, compartió la intendenta Celia Smiak. “Por la altura, estas frutas tropicales pueden producirse acá porque no tenemos los mismos problemas de heladas que en el bajo,” comentó Smiak el miércoles, al final de las conmovedoras celebraciones por el 87° aniversario del pueblo, fundado por Bernardino Bertolotti. Este último también estableció hace un siglo (1926) ‘la primera cooperativa de Misiones, la Cooperativa Tabacalera y Yerbatera de Rincón de Bonpland’, recordó Juan José Szychowski, nieto de Bertolotti y ex titular del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Además, Bertolotti fue docente y tenía una profunda admiración por el poeta Almafuerte.
Smiak reunió a los vecinos de Almafuerte para festejar el natalicio de la localidad y resaltar la obra reciente que promete cambiar su futuro: la pavimentación del acceso, un camino de cinco kilómetros que conecta con la ruta provincial 5. “Ya no estamos aislados, es un cambio fundamental, para sacar la producción, para que nuestros vecinos puedan acceder a la asistencia sanitaria en tiempo y forma, para que los docentes puedan llegar y para que nos visiten desde Posadas y otros lugares. Es un avance enorme, es progreso”, afirmó.
Los trabajos comenzaron a finales de 2018, se detuvieron debido a la pandemia de Covid-19 y finalmente concluyeron hace unos meses. La realización de las obras fue gestionada por Vialidad Provincial y el municipio. “No fue un trabajo fácil debido a la topografía”, agregó Smiak. “Yo venía acá con mi papá, por la picada finlandesa, a buscar bananas.”









