En el segundo semestre de 2023, el 67,5% de la población tenía acceso a una obra social, un plan de salud prepago, mutual o algún servicio de emergencias. Sin embargo, en el mismo periodo de 2025, esta cifra descendió 2,1 puntos porcentuales, alcanzando un 65,4%.
Esto significa que “la población que solo posee cobertura médica a través del sistema de salud pública pasó de 9.551.000 personas a 10.293.000, engrosándose en 742.000 personas”, señala un estudio del Instituto Argentina Grande (IAG), basado en datos del Indec.
El aumento de personas sin cobertura privada ejerce una presión adicional sobre la red de hospitales y centros de salud estatales, lo que plantea desafíos significativos tanto en la capacidad de respuesta como en la calidad del servicio. Esta situación impacta de manera más severa a los sectores de menores ingresos, quienes enfrentan crecientes barreras para acceder a un plan de salud prepago debido al aumento de costos.
El informe del IAG también resalta que las cuotas de las empresas de medicina prepaga han aumentado un 417% en los últimos dos años, cifra que supera ampliamente la inflación acumulada del 293%.
Particularmente en mayo, las subas anunciadas por las compañías se alinearon con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo, que registró un 3,4%. Entre las empresas con ajustes más moderados estuvo el Hospital Italiano, que incrementó sus precios en un 3,1%. Galeno realizó un ajuste del 3,2%, mientras que OSDE aplicó un aumento del 3,3% para sus afiliados, excepto en la región patagónica.
Un grupo más amplio de entidades, como Swiss Medical, Prevención Salud, Avalian, el Hospital Alemán y Sancor Salud, implementará aumentos de un 3,4%. En el caso de Sancor Salud, destaca una variación regional: en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut, el incremento será del 4,4%, un punto porcentual más que en el resto del país, debido a particularidades de costeo del sistema sanitario en esos lugares.
En relación al sistema público, Matías Ruiz, secretario de Hacienda de la Universidad de Buenos Aires (UBA), denunció el crítico estado financiero de los hospitales universitarios causado por la falta de fondos estatales.
Hasta el momento, no se ha transferido ninguna suma de la partida aprobada en el Presupuesto 2026 para gastos operativos de instituciones como el Hospital de Clínicas, el Hospital de Oncología Ángel Roffo y el Instituto Lanari, entre otros.
Ruiz también destacó que la Ley de Presupuesto contempla un recorte real del 30% con respecto al año anterior, el cual aún no ha sido aplicado. Esta carencia de financiamiento afecta la operatividad de los hospitales, resultando en la reducción de turnos, la postergación de cirugías y la acumulación de deudas con proveedores.
El secretario advirtió que, de no recibir los fondos necesarios, se podría llegar al cierre total de estas instituciones.









