En la cúpula libertaria hay inquietud por lo que pueda decir el ex titular de la ANDIS en la Justicia. Contactos infructuosos. El escándalo se cuela en el tramo final de la campaña bonaerense. Los nexos de la familia Kovalivker
El nerviosismo crece hora a hora, días tras día. Las explicaciones públicas de Eduardo y Martín Menem, supervisadas por Karina Milei, que tomó el control del operativo de contención de daños desplegado a última hora del fin de semana, no sirvieron por ahora para aplacar el escándalo. Más bien, lo contrario. Para el resto de los funcionarios, incluidos los dirigentes del PRO que continúan de campaña en territorio bonaerense, y con excepción de Guillermo Francos, todavía seguía vigente hasta ayer la suspensión de todo tipo de entrevista con los medios de prensa, hasta tanto la crisis política y judicial en torno a los audios que desnudaron una red de coimas en el área de discapacidad baje su intensidad, si es que eso sucede en estas semanas.
Una de las preocupaciones centrales de las últimas horas en la cúpula de La Libertad Avanza tenía que ver aún este lunes con Diego Spagnuolo, el ex titular de la ANDIS que fue eyectado de su cargo la semana pasada tras la difusión de los audios que pusieron en jaque al gobierno. Hasta ayer, no había respondido como se esperaba en LLA a los mensajeros que en estos días buscaron, sin éxito, consensuar una estrategia común frente al avance de la investigación judicial. Fuentes policiales resaltaron que, cuando entregó el teléfono, estaba visiblemente nervioso.
Desde que le pidieron la renuncia hasta que entregó el aparato, Spagnuolo casi no dio señales de vida. Entre el viernes y el fin de semana, desde LLA trataron de persuadirlo para que colabore, y acepte una defensa compartida. Incluso le sugirieron la posibilidad de contratar un abogado –se habló de un estudio muy reconocido de la capital, con amplia experiencia en materia penal-, pero el ex jefe de la ANDIS habría rechazado la oferta, lo que activó todas las alarmas en el Gobierno.
Spagnuolo es abogado, asesoró en algún momento a Javier Milei y su hermano también ejerce el derecho penal. Hasta ayer había una creciente zozobra por la opción de que el ex funcionario defina de manera unilateral su estrategia de defensa. Las luces de alerta también se prendieron entre los estrategas legales y políticos de la familia presidencial porque los peritajes a los teléfonos por parte de la Justicia se realizaban sin peritos de parte. En el seno de La Libertad Avanza aseguraron que quien tomó contacto con el ex funcionario fue Santiago Viola, un abogado que conoce a la secretaria General y al Presidente y que asesora en materia judicial al oficialismo. Se lo mencionó en su momento para ocupar un sillón en la Auditoría General de la Nación (AGN). Es el encargado de algunas gestiones especiales. Viola conoció a Spagnuolo, que firmó su inscripción en el 2023 como candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires, en el puesto 13, en la oficina del abogado. Dicen que el ex titular de la agencia de discapacidad aspiraba a un puesto menos rezagado. Y que, una vez que quedó afuera del Congreso, esperaba un puesto de mayor relevancia en el gabinete.
Los contactos, en vano por el momento, apuntaban hasta ayer a tratar de convencer al ex funcionario de invalidar en sede judicial el contenido de los audios. O, en todo caso, que desacreditara el contenido.









