Hassan, una de las figuras más destacadas en la historia del fútbol africano con 83 goles en 170 partidos internacionales, estalló tras el tercer gol de Enzo Fernández, que cambió el rumbo del partido en Atlanta en apenas 11 minutos. El entrenador tuvo además un intercambio directo con Lionel Messi, quien pareció desconcertado ante la reacción de su colega.
“Estoy orgulloso de ser árabe, del mundo árabe (…) pero no hemos recibido el trato que merecíamos”, afirmó el técnico, quien, al finalizar el partido, hizo un gesto con sus brazos que simboliza una denuncia contra actos de racismo.
Cuando se marcó el tercer gol de Argentina, uno de sus asistentes ingresó al campo de juego para confrontar a Alexis Mac Allister. Messi, al tratar de calmar la situación, recibió insultos de Hassan, así como un escupitajo y el mismo gesto de los brazos cruzados de su ayudante.
Al terminar el encuentro, el trayecto hacia los vestuarios se tornó caótico. Hassan, conocido por su fuerte identificación con la causa palestina, reaccionó al ver a un hincha argentino con una bandera de Israel en la platea, señalando su escudo hacia él de manera desafiante. Este gesto desató un nuevo escándalo que incluyó amenazas hacia un fotógrafo y un encendido intercambio de palabras con personal de la organización en la entrada del túnel.
No obstante, la tensión no se disipó ahí. Un video que comenzó a circular rápidamente en redes sociales muestra que la discusión continuó en los pasillos del estadio. Mientras Hassan seguía involucrado en una acalorada discusión, Lionel Scaloni apareció en dirección a los vestuarios, intentando evitar conflictos. Al notar la presencia de Scaloni, Hassan cambió su enfoque y comenzó a gritarle al entrenador argentino.
A pesar de las provocaciones, Scaloni mantuvo la calma y siguió su camino, lo que pareció enfurecer aún más a Hassan, quien lo increpó nuevamente cuando ya le daba la espalda. Afortunadamente, un colaborador de la FIFA intervino para separar a ambos y calmar la situación.
El intercambio culminó en una fuerte discusión verbal, sin que se produjeran agresiones físicas. En la conferencia de prensa posterior, Hassan mantenía su malestar y no dudó en criticar el arbitraje francés, afirmando: “Fue un partido claramente arreglado”.









