Los números son parte del último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de República Argentina. El análisis revela una fuerte caída en el uso de la capacidad instalada, que bajó 6,8 puntos porcentuales hasta alcanzar el 39,8%, el porcentaje más bajo desde mayo de 2020, donde se registró el 39,1%. Este es además el tercer registro más bajo de toda la serie, siendo abril de ese año el punto más crítico, con un 32,7%.
“Este nivel refleja un uso muy acotado del aparato productivo y confirma el carácter recesivo del actual escenario industrial”, advirtió el análisis. El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, indicó que “la industria metalúrgica continúa enfrentando un entorno de demanda moderada en diversos segmentos de actividad, lo que genera dificultades para muchas empresas”.
En términos sectoriales, solo Carrocerías y Remolques presentó un crecimiento del 1,9% en comparación con el indicador previo. Por otro lado, Maquinaria Agrícola registró una disminución del 8,6%, marcando la primera tendencia a la baja del año, seguida por Fundición, que experimentó una caída del 8,9%. Otras caídas incluyeron Bienes de Capital (-6,8%), Equipamiento Médico (-6,3%), Otros Productos de Metal (-4,4%), Autopartes (-2,9%) y Equipos y Aparatos Eléctricos (-2,6%).
La capacidad ociosa en mayo alcanzó un récord negativo. Las perspectivas hacia los próximos meses tampoco son prometedoras: en marzo, siete de cada diez empresas no prevén cambios positivos en su producción en los próximos tres meses. En este contexto, el empleo en el sector mostró una caída interanual del 2,2% y un retroceso mensual del 0,2%.
Al segmentar por región, las provincias clave para la metalurgia fueron nuevamente las más afectadas. Buenos Aires presentó la baja más extensa, con un retroceso del 5,9%, impulsado principalmente por la disminución en bienes de capital, fundición y otros productos de metal. Además, la provincia mostró una reducción significativa en la utilización de la capacidad instalada, según indica ADIMRA.
Santa Fe también experimentó una contracción notable de 5,1%, atribuida a la caída en maquinaria agrícola, un dato relevante dado que este sector había funcionado como un soporte relativo en meses anteriores, advirtió la cámara. Córdoba volvió a reportar una disminución interanual del 4,1%, influenciada por autopartes y maquinaria agrícola.
Entre Ríos continuó en negativo, con una reducción del 3,8% principalmente por la caída en bienes de capital. Finalmente, Mendoza reportó la baja más moderada entre las provincias analizadas, con un 2,4%, también impulsada por bienes de capital.









