Esta acción judicial surge como respuesta a un reclamo colectivo de fiscales especializados en violaciones de derechos humanos, quienes han señalado que el BNDG se encuentra en una situación crítica tanto en términos presupuestarios como operativos, lo que podría obstaculizar su capacidad para llevar a cabo pericias genéticas y preservar muestras biológicas.
“Ordenar como medida cautelar interina que al Sr. Jefe de Gabinete de Ministros del Poder Ejecutivo Nacional, Lic. Manuel Adorni […], disponga de manera inmediata todas las medidas administrativas y las asignaciones presupuestarias necesarias para garantizar el adecuado funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos, incluyendo la preservación del Archivo Nacional de Datos Genéticos”, reza la resolución a la que se tuvo acceso.
La medida se inscribe dentro de una investigación sobre una posible “supresión de identidad” de una persona durante la última dictadura. Ramos Padilla destacó que el BNDG es un organismo “esencial” en este tipo de indagaciones, actuando como perito oficial exclusivo en cuestiones de búsqueda e identificación de hijos de desaparecidos y de restos de víctimas.
Según informaron fuentes del sector, el BNDG enfrenta graves riesgos tras la interrupción del servicio de mantenimiento y limpieza del edificio por parte de una empresa, debido a la falta de pago. Esto ha puesto en peligro la conservación de muestras biológicas, así como de la documentación y datos genéticos acumulados a lo largo de casi 40 años.
El juez ha solicitado informes en un plazo de cinco días a la Jefatura de Gabinete, al propio BNDG y al Ministerio de Justicia, dirigido por Juan Bautista Mahíques, en relación con la posible responsabilidad del Estado ante la afectación del servicio de justicia.
El BNDG, creado en 1987 durante el gobierno de Raúl Alfonsín, es fundamental en la materia de derechos humanos. Su misión inicial fue la búsqueda de niños que nacieron en cautiverio y que fueron apropiados durante la última dictadura militar. Además, ha participado en la determinación de filiaciones en otros casos no vinculados a crímenes de lesa humanidad, cuando la investigación genética aún no había alcanzado el desarrollo que tiene hoy.









